Con el nuevo CPP "dimos vuelta la tortilla", dijo Chediak: y si hay deficiencias en la instrucción es culpa de los fiscales

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chediak radio carve 280px15.06.18, de DICOMI-SCJ.- El Ministro de la Suprema Corte de Justicia, Dr. Jorge Chediak, con el lenguaje llano y franco que caracteriza sus aptitudes didácticas, dijo durante una entrevista para radio Carve que con el nuevo Código de Proceso Penal (CPP) se pasó de un juez penal "superpoderoso" a un juez que ya no tiene facultades inquisitivas, por lo que toda deficiencia en la instrucción sólo puede ser atribuida a los fiscales. Sus declaraciones llegan en medio de un cruce de opiniones con el Ministro del Interior Eduardo Bonomi, quien afirmó que el mal desempeño de algunos jueces agudiza el problema de la seguridad pública.

Durante la entrevista, el periodista Gerardo Sotelo recordó que con el nuevo Código de Proceso Penal se dio un cambio en cuanto a la visibilidad de los actores del sistema y si "antes todos miramos a los jueces, ahora todos miramos a los fiscales".
Chediak convino en el sentido de esa observación y aprovechando la fiebre mundialista utilizó la metáfora del fútbol para enfatizar que "antes, en lo procesal penal, el juez era uno de los jugadores principales, virtualmente hacía todo, defendía el arco y hacía los goles" porque "estaba desde el inicio de la supervisión de la investigación policial, desde los primeros minutos posteriores a la comisión de los delitos, cuando se le daba la noticia de ese delito (la notitia criminis), luego durante toda la investigación, decretaba el procesamiento, estaba durante todo el sumario, durante todo el plenario, dictaba la sentencia y, una vez que la sentencia quedaba ejecutoriada, supervisaba la ejecución de la pena que el mismo había dictado".
"Ahora, por alguna razón que algún catedrático ha catalogado como una suerte de esquizofrenia de la visión procesalista, hemos transformado a ese juez superpoderoso, con extraordinarios poderes como juez penal, que eran mucho mayores que los conferidos a otros, lo hemos transformado en el juez que no juega, que ni siquiera puede subsanar a través de medidas para mejor proveer el error de los otros jugadores, que son en puridad la Fiscalía, en representación de todos nosotros, y la Defensa, en representación de quien está sospechado de haber cometido un delito" dijo el entrevistado.
Asimismo, señaló que no es posible reclamarle hoy al juez "que subsane alguna omisión de alguna de las partes, como se hace en las demás materias a través de las medidas para mejor proveer, que se utilizan cuando el juez advierte que se ha omitido una pericia esencial y, entonces, puede disponer que se haga esa pericia".
"Ahora, en materia penal, el juez está absolutamente atado de manos, para preservar su papel más puro de juez, que es dirigir el proceso y tomar la decisión" dijo.
"Entonces (el juez) mira como juegan los demás y no puede ayudar a ninguno de los dos, ni a la Defensa ni a la Fiscalía, por cualquier omisión que hayan tenido".
Cuando Sotelo orientó el diálogo hacia un hecho ocurrido en el balneario San Luis, respecto del cual se dispuso liberar a quienes había sido formalizados por homicidio, Chediak reconoció que ese juez (el Dr. Marcos Seijas) no sólo fue respaldado por la gremial de magistrados (AMU) sino también, de forma unánime, por la Suprema Corte de Justicia, "porque estas son las nuevas reglas del juego".
El entrevistado dijo también que esas nuevas reglas del juego "podrán gustar o no" y que "en lo personal me había parecido excesivo, y no era el único, allá por el 2006 cuando estábamos redactando las bases de lo que fue el proyecto original de este CPP".
Para el Dr. Chediak hubiera sido deseable "ir al régimen normal que pervive en todas las materias, en las que hay un interés social, manteniéndose la obligación del juez de averiguar la verdad, porque hay un interés de la sociedad de que en los juicios aflore la verdad de los hechos, pero (con el nuevo CPP) en materia penal no, en penal no se puede averiguar la verdad, ni el juez dispone de los poderes mínimos probatorios, de la válvula de escape prevista en todas las demás materias".
"Dimos vuelta la tortilla" -aseveró- "pasamos del juez superpoderoso al juez superdébil en cuanto a potestades que tiene durante el proceso y el resultado es que hoy, cualquier deficiencia en la instrucción, es culpa de los fiscales".
"No lo digamos con mucho gre-gre para decir gregorio, el responsable básico de la investigación y de supervisar la actividad de la Policía es el Fiscal" concluyó.